Cuando las ganas de tener sexo aprietan, es igual que uno esté en silla de ruedas.
Eso le ocurrió a un parapléjico norteamericano que ‘penetró’ en una tienda de Dallas
armado con un bate y un cuchillo y se llevó un botín compuesto por un montón de
preservativos y una bebida energética.

Kevin Janse, el agente de la policía de Dallas encargado del caso, dijo que el pasado miércoles un hombre en silla de ruedas entró en un 7-Eleven, se dirigió directamente a la caja, a la que golpeó violentamente hasta que se abrió. Pensaba robar dinero, pero al final no pudo coger nada. La policía declaró que, en lugar de coger el dinero y salir corriendo –como en la peli de Woody Allen–, cogió diez cajas de condones y una bebida energética antes de salir por… ruedas.

La policía sospecha que el ladrón puede ser un indigente ‘colocado’.

Visto en www.dallasnews.com y en www.nopuedocreer.com

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