TAG Heuer ha cumplido 150 años en un excelente estado de forma, sin duda por su dedicación para perfeccionar la forma de medir el tiempo en las competiciones deportivas. Para celebrarlo, la marca suiza ha expuesto sus mayores joyas históricas y ha presentado el Monaco V4, el reloj mecánico más preciso y avanzado de la historia. Por ese motivo escribí un par de artículos en otras tantas revistas destacando las novedades tecnológicas de un reloj tan espectacular y exclusivo.


Siglo y medio de historia da mucho de sí, sobre todo cuando la innovación en la medición del paso del tiempo no se detiene. El espíritu inquieto de Edouard Heuer, el fundador de la marca de relojes que sigue paseando por el mundo su apellido, se ha ido manteniendo a lo largo de 150 años de historia, durante los que, periódicamente, ha ido marcando hitos que ya son historia en el mundo de la relojería mundial.

Uno de ellos fue el piñón oscilante, una de las primeras patentes de la marca en 1887, que se ha convertido en uno de los logros más importantes de la relojería moderna. No se había visto nada igual desde que en 1086 y para medir el inexorable paso del tiempo, los chinos inventaran el Su-Sung, un reloj astronómico que funcionaba con agua.

Tag Heuer, una marca nacida en 1860 en el pequeño pueblo de St. Imier, en pleno corazón de las montañas del Jura, fue la primera en conseguir los primeros cronógrafos capaces de medir la décima parte de un segundo, los primeros en obtener las centésimas y los primeros en lograr la exactitud de la milésima.

A medida que las competiciones deportivas fueron extendiéndose durante el siglo XIX, la medición del tiempo se hizo cada vez más importante. La audaz intuición de los Heuer puso a la marca a la cabeza del cronometraje y los cronógrafos deportivos de alta calidad. Por ello siempre ha sido una marca ligada al deporte y a la competición automovilística. Y porque en su lucha por conseguir la mayor precisión ha logrado medir hasta la diezmillonésima parte de un segundo en la legendaria carrera automovilística Indy 500.

Para celebrar su cumpleaños, la marca suiza ha presentado el Monaco V4, un lujoso reloj mecánico de 70.000 euros equipado con una tecnología única. En lugar de ruedas dentadas tiene cinco correas del grosor de un cabello fabricadas con una aleación química elástica y en cuyo interior hay una columna vertebral metálica. Además, está diseñado para que toda su maquinaria sea visible en una caja de platino de 95% de pureza, y para que se ajuste a la muñeca con una correa de piel de cocodrilo.

Además, TAG Heuer ha estado todo el año viajando por 15 ciudades de todo el mundo (ninguna española) con una exposición que mostraba sus excelencias. En La Odisea de los Pioneros, se exhibieron 16 relojes históricos, entre ellos Time of Trip, el primer cronógrafo para aviones en 1911, el Mikrograph (1916), el primer cronómetro con una precisión a la centésima de segundo, o el Monaco (1969), inmortalizado por Steve McQueen en la película Las 24 horas de Le Mans.

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