El pasado 17 de noviembre tuve la oportunidad de asistir, en representación de la revista Gas Actual, quye edita Sedigás, a la presentación en Madrid del informe anual Perspectiva Mundial de la Energía 2010 (WEO, en sus siglas inglesas). Organizado por el Club Español de la Energía, contó con la presencia de Fatih Birol, economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), y coordinador de este informe anual. Flanqueado por Antonio Hernández, Director General de Política Energética y Minas, y Teresa Ribera, Secretaria de Estado de Cambio Climático, reveló unos datos que no dejan duda de que el gas es el combustible del futuro. Además, según Birol, “las incertudumbres sobre China permanecen y sus decisiones respecto a la energía tendrán más efecto sobre nosotros que las decisiones de nuestro propio gobierno”.

Una razón es su abundancia. Fatih Birol, economista Jefe de la Agencia Internacional de la Energía, no duda en afirmar que “hay mucho gas y el crecimiento puede ser mayor de lo que se pudiera pensar, lo cual cambiará los equilibrios en el mix energético”. El otro motivo es que las economías emergentes, como China, están apostando por él, tanto por precio como por su menor tasa de contaminación.

En el momento actual, hay una demanda débil de gas porque la economía es débil, sobre todo en la Unión Europea. Y, según la AIE, cuanto más lenta sea esta recuperación más implicaciones negativas tendrá sobre el gas, por eso es tan importante que podamos recuperarnos cuanto antes de este golpe.

Por eso, y tras esta situación de inestabilidad durante 2008 y 2009 provocada por la crisis económica mundial que desestabilizó los mercados energéticos, el futuro sigue siendo incierto. De hecho, según el WEO, la perspectiva económica sigue siendo muy incierta, lo cual hace que las perspectivas energéticas a medio plazo sean especialmente difíciles de predecir. Aun así, en opinión de Francisco Álvarez-Ossorio, socio responsable de energía de la consultora KPMG, a pesar de que en España ha habido una reducción en el consumo de gas del 1,6% en 2010 “recobraremos la demanda de energía en 2017 con tasas de crecimiento acumulativo del 3,5%, ayudado por la introducción de medidas que fomenten la eficiencia energética”. Pero dependeremos en gran medida del comportamiento de otros países, y en este sentido, China es una pieza clave.

Fatih Birol no duda en afirmar que “el aumento de la demanda de gas natural excede por mucho a la de otros combustibles fósiles”,. Según las previsiones de  la AIE, el gas natural tendrá un papel central para cubrir las necesidades energéticas mundiales en las próximas décadas. No sólo es abundante, sino que es el único combustible fósil cuya demanda será mayor en 2035 que en 2008 en los dos escenarios políticos posibles, el que mantendría las actuales políticas energéticas y medioambientales, y el que lucharía por reducir las emisiones de gases invernadero. Es en este último el que más crecimiento provocaría, pues, según las previsiones, la demanda aumentaría hasta los 4.500 millones de metros cúbicos (mmmc) en 2035. Esta cifra supondría un incremento del 44% respecto a 2008 y un incremento anual del 1,4%.

Cifras que no tienen nada que ver con la situación de China. En palabras de Birol, “las incertudumbres sobre China permanecen y sus decisiones respecto a la energía tendrán más efecto sobre nosotros que las decisiones de nuestro propio gobierno”. En cualquier caso, la mitad de la demanda global de petróleo vendrá de China y parece claro que el consumo de gas natural en el futuro estará liderado por este país, cuya demanda será la que crezca con mayor rapidez, a un ritmo del 6% anual. Por eso, la AIE sostiene que el gran país asiático podría llevarnos a una edad dorada del gas. Y, a pesar de ello, los chinos utilizarán dos tercios de la energía que utiliza las países de la OCDE en su conjunto.

Una de las conclusiones más claras del WEO es que hay muchas reservas de gas. De hecho, menciona tres razones por las que el gas será una pieza clave en el futuro de la energía:

– Auge de la producción de gas no convencional en Estados Unidos. “Todos pensábamos que Estados Unidos iba a necesitar importar grandes cantidades de gas, pero ahora con la extracción de shale no necesitará importar”, afirma Birol. Además, el gas no convencional supondrá el 35% del suministro mundial en 2035 y aparecerán productores de este gas además de Estados Unidos. En este sentido, China, Australia o Malasia supondrán un tercio de la producción total de este gas.

– Gas y renovables. Aunque el pico de producción del gas se producirá pronto (el del petróleo fue en 2006), irá descendiendo de manera leve hasta 2035. Este exceso de oferta hará que el gas tenga precios bajos, lo que favorecerá su uso en detrimento de las energías renovables.

– Necesidad de dirigir nuestras miradas hacia el Caspio. Allí, países como Kazajistán podrían aumentar su producción de petróleo hasta los 5,2 millones de barriles al día en 2035, y Turmekistán y Azerbaiyán la de gas en 310 bcm.

– GNL. Birol menciona una alta capacidad de GNL. “Entre 2010 y 2013 la capacidad global del GNL aumentará en un 50%”, recalca.

Según la AIE, el gas tendrá un papel fundamental a la hora de cubrir las necesidades energéticas mundiales.

El informe de la AIE afirma que los combustibles fósiles están muy subvencionados con más de 312.000 millones de dólares cada año en el mundo, lo que da lugar a una competencia desleal con las energías renovables y limpias

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